4 consejos de productividad para estudiar desde casa

Es esa temida época del año otra vez. Las finales del cours anglais están a la vuelta de la esquina y probablemente estas enterrado hasta las rodillas en notas de lectura, libros y documentos de práctica. La biblioteca te recuerda más a una sala de pánico abarrotada, que a un lugar tranquilo y de relajación. Hordas de estudiantes se apiñan alrededor de escritorios que son demasiado pequeños y apesta a desesperación. ¿Cómo se supone que debes concentrarte en estudiar con personas que hablan, intercambian notas y examinan las preguntas del examen?

Estos son nuestros cuatro consejos principales para ayudarte a mejorar tu productividad al estudiar desde tu casa. No todos funcionarán para todos, así que elige tus favoritos y experimenta un poco para encontrar el equilibrio perfecto para ti.

Ponte cómodo, pero no demasiado

Es posible que te veas en pijama todo el día, estudiando en la cama o en el sofá. Esto podría funcionar para algunos. Es bien sabido que Winston Churchill trabajaba en la cama todas las mañanas, pero generalmente la sugerencia es levantarse y trabajar en un escritorio o mesa.

Un espacio de trabajo dedicado te llevará inmediatamente al «modo de estudio», y puede ser el mostrador de la cocina, un escritorio o incluso la mesa de café si eso funciona para ti. Solo asegúrate de estar cómodo (especialmente cuando trabajas en una computadora portátil o computadora) y tener buena iluminación, ya que esto te ayuda a concentrarte.

No realizar múltiples tareas

Probablemente estés leyendo esto en tu teléfono, mientras caminas a clase y bebes un café con leche ¿verdad?. Estamos tan acostumbrados a la multitarea en nuestra vida cotidiana que es difícil dejar de hacerlo cuando deberíamos concentrarnos en estudiar. ¿Pero sabías que la multitarea no solo es mala para la productividad (sí, mala!) Sino también mala para tu cerebro?

Una de las mejores maneras de evitar hacer diez cosas al mismo tiempo es la técnica Pomodoro. Pomodoro (tomate en italiano), es una manera simple pero poderosa de mantenerse en la tarea durante un cierto período de tiempo. Lleva el nombre de los temporizadores de cocina en forma de tomate que fueron populares en los años 80. La idea es configurar un temporizador o despertador durante 25 minutos y concentrarse en una sola tarea durante ese intervalo (llamado Pomodoro). Después de cada Pomodoro, tómese un descanso de cinco minutos fuera de la pantalla. Si surge algún otro pensamiento en su cabeza durante un intervalo, escríbalo en una hoja de papel e inmediatamente vuelva a su tarea.

Tómese descansos razonables

Hablando de descansos. Es muy fácil quedarse atrapado en la casa todo el día cuando vives, duermes y estudias allí. Tomar descansos regulares de la pantalla o de sus libros es importante, no solo para su salud, sino también para su productividad. Sé estricto contigo mismo y asegúrate de tomarlos.

Sin embargo, revisar Facebook durante tus descansos no cuenta; debe hacer algo fuera de la pantalla para que sus ojos tengan la oportunidad de relajarse. Levántese y camine por la casa, tome aire fresco en el jardín o camine alrededor de la cuadra durante 5 a 10 minutos. Si no eres un caminante, o si hace un clima horrible afuera, también puedes hacer algunos estiramientos y posturas de yoga simples. Para aquellos que trabajan en una computadora o computadora portátil pueden hacer ejercicios especiales para sus hombros, cuello, espalda y muñecas.

Apáguelo, pero no todo

Si tu teléfono es la mayor distracción, deberías considerar usar una aplicación que pueda impedir que lo uses durante ciertos períodos de tiempo. Una opción es la denominada Momento, la cual enviará notificaciones push increíblemente molestas y vibrantes cada pocos segundos si intentas usar el teléfono durante tus tiempos prohibidos. La experiencia es increíblemente desagradable y realmente efectiva.

Afortunadamente, también hay cientos de aplicaciones, herramientas de teléfono y escritorio que realmente te ayudarán a mantenerte concentrado.

Las herramientas de gestión de proyectos como Asana y Trello son un salvavidas si estás haciendo malabarismos con múltiples proyectos, documentos y exámenes, además pueden ayudarte a coordinar tu vida social y tus estudios. Ambas herramientas te permiten crear diferentes proyectos, establecer tareas con fechas límite y ayudarte a comunicarte con otros estudiantes: una excelente opción para grupos de estudio.