Ante un diagnóstico de cáncer, estos son algunos consejos para afrontarlo

El cáncer se encuentra entre las principales causas de muerte alrededor del mundo. De acuerdo al último estudio realizado por la Sociedad Española de Oncología Médica, se registro para el 2019 alrededor de 77.234 diagnósticos nuevos de cáncer en España, y este incremento de casos será el doble en las mujeres, mas que en los hombres debido a la extensión del tabaquismo en el sexo femenino. Tal situación ha supuesto un incremento del 12% de nuevos casos durante los últimos cuatro años. De acuerdo a las sugerencias de Pedro Luis Cobiella, especialista médico y director de Hospiten, ante un diagnóstico de cáncer, lo recomendable es anticiparse a los hechos, aceptar las emociones negativas y compartirlo con el entorno más cercano. Pero además: No hay que anticiparse a los hechos. Se conoce que la ansiedad, nervios, sudores, temblores, palpitaciones y problemas digestivos se presentan como las principales reacciones que se producen en las personas durante la espera de los resultados de una prueba. Según Cobiella, «El paciente se encuentra ante un motivo real por el que temer, y es inevitable que prevea qué ocurriría ante la confirmación de unos resultados compatibles con una enfermedad cancerosa», Es importante aceptar las emociones negativas: Frecuentemente ante un diagnóstico como este, se presentan emociones el miedo, la ansiedad y la rabia, acompañadas de reacciones como la incredulidad. El especialista subraya que «Hay una sensación de que la vida se descontrola, porque de golpe se pasa a tener un circuito vital diferente de lo que hasta entonces se había vivido». Ante ello, se deben aceptar las emociones desagradables o negativas generadas por el diagnóstico o la anticipación de un tratamiento complicado, puesto que son coherentes con una situación dura o difícil. Es una situación que debe ser compartida con el entorno más cercano. Inicialmente se encuentran pacientes que no son capaces de hablar de ello, y se debe a que se encuentran en su propio proceso de adaptación, quizás en el tiempo si quieren compartirlo con el entorno más cercano. Cobiella recomienda mantener presente que «Cada paciente es un mundo y cada cual debe hacer lo que le haga sentir mejor, dado que hay personalidades más extrovertidas y otras más introvertidas». La manera de explicar a los niños: El director de Hospiten también considera que «el paciente no debe sentirse obligado o no a informar de la enfermedad a sus hijos, ni debe tener prisa para hacerlo», y que «es bueno dejar fluir las cosas y esperar a que llegue el momento adecuado». Quizás el momento adecuado puede ser cuando ellos mismos pregunten algo, ya que «los más pequeños notan cualquier cambio en la rutina y pueden cuestionarse por qué la madre no los acompaña al colegio». Un paciente no se encuentra obligado a ser positivo o a encontrarse animado: «Hay una falsa creencia que hace que casi sea obligatorio que las personas que contraen la enfermedad se sientan alegres e ilusionadas para asegurarse la curación», de esta forma lo especificó el experto.