Cáncer, lo más reciente en la ciencia para luchar contra la enfermedad

Desde 1940 cuando la quimioterapia se hizo presente, el tratamiento del cáncer ha alcanzado hitos importantes. No obstante, durante los últimos años, se han podido notar grandes avances tecnológicos que han dado pie a nuevos desarrollos, como por ejemplo, el tratamiento de inmunoterapia.

De acuerdo a expertos como Pedro Luis Cobiella, quien dirigen Hospiten, «Son medicamentos que, en lugar de centrarse en el cáncer, se enfocan en el paciente y en la defensa del organismo, para que este detecte las células tumorales y las combata».

En este tratamiento el mecanismo de acción parte de la premisa de que, en el momento en que aparece un cáncer, el mismo promueve una reducción en la actividad del sistema inmune, de manera que, cuando el sistema inmune deja de reconocer a las células tumorales, ellas inician su crecimiento de manera descontrolada. Para superarlo, los investigadores han encontrado diversas maneras de revertir tal proceso ayudando al sistema inmunitario para que reconozca a las células tumorales y las combata.

Anticuerpos: usados específicamente para la leucemia, se trata del tratamiento con anticuerpos monoclonales biespecíficos. De acuerdo a Nelson Hamerschlak, quien es el Coordinador de Hematología del Hospital Israelita Albert Einstein, «Ellos permiten que haya un vínculo entre un objetivo determinado en las células tumorales y la célula de defensa (linfocito T), que destruye el tumor. Son extremadamente efectivos».

En tal sentido, la biofarmacéutica Amgen ha venido desarrollando la tecnología T BiTE que, del mismo modo en que lo hace la inmunoterapia, ayuda al sistema inmunológico para que ataque las células cancerígenas. Tatiana Castello Branco, quien es la directora médica de la empresa en Brasil señala que «Esa técnica permite vincular el anticuerpo a dos tipos diferentes de células al mismo tiempo. De un lado, a una célula del sistema inmunológico del paciente (linfocito T) y, de otro, a una célula tumoral que necesita ser combatida».

Terapia celular: cuando se trata de la lucha contra los cánceres hematológicos es la terapia celular la que se emplea, sobre todo la modalidad de células CAR T (siglas en inglés de receptor de antígeno quimérico de células T), con la que se utilizan células modificadas del propio sistema inmunitario del paciente.

Como lo explica Dimantas, de BMS, esta es una terapia que funciona de la siguiente manera: las células linfocitos T se extraen de la sangre del paciente para ser reprogramadas genéticamente en un laboratorio a fin de que puedan reconocer las células cancerosas. Luego son reintroducidas en la persona a fin de que pueda combatir la patología.

Radioterapia: aunque este ha sido uno de los tratamientos más tradicionales contra el cáncer, tiene novedades. En la actualidad se utilizan técnicas que son más eficaces y seguras. Así lo señala Rodrigo Munhoz, quien es oncólogo clínico especializado en melanoma, tumores de piel y sarcomas en el Hospital Sirio Libanés y el Instituto del Cáncer del Estado de São Paulo quien destaca que la radioterapia hipofraccionada consiste en «la aplicación de altas dosis de radiación con mayor precisión sobre el tumor. Esta técnica, además de ser efectiva, es más segura porque reduce el riesgo de matar células sanas y permite reducir la cantidad de sesiones».